Jue, 19 Jul 2018 | 6:52 hs.

[ 12.01.2018 07:48 ]  » 

Salvavidas de plomo para la industria

 A pesar del déficit comercial record y de la crisis en varios sectores fabriles por el aumento de las importaciones, el Gobierno resolvió desmontar gradualmente el esquema de licencias no automáticas.

 En medio de la inundación de productos importados, el Gobierno lanzó ayer un salvavidas de plomo a la industria nacional. La Secretaría de Comercio eliminó del sistema de control de Licencias No Automáticas (LNA) más de 300 posiciones arancelarias que ahora podrán ingresar sin ese requisito regulatorio. La medida es un derivado del mega-decreto de 192 artículos para supuestamente desburocratizar el Estado (ver página 5). Si bien se trata en su mayoría de insumos para la actividad industrial, existen productos puntuales en bienes terminados, como los juguetes, un sector sensible que había crecido al amparo de medidas de protección contra el ingreso de importados a precios de dumping. Otro caso son los hilados de algodón, cuya compra en el exterior será más sencilla, pese a que el país es históricamente un importante productor y ahora atraviesa una crisis.

Entre los 314 productos de un universo de 1600 posiciones arancelarias que el Gobierno pretende eliminar progresivamente, se destacan laminados de acero, aluminio semielaborado, polipropileno, poliestireno, PVC e hilados de algodón, entre otros. Representantes de algunas de las actividades que quedaron afuera de esta tanda ya fueron notificados por el Gobierno de que en marzo o abril próximos estarán incluidos en futuros listados de eliminación de licencias.
Bajo el argumento de una modernización de los controles para adecuarlos al pedido de la OMC, el gobierno de Cambiemos flexibiliza aún más el ingreso de importados en momentos en que el déficit comercial se ubica en niveles históricos. Las estimaciones privadas anticipan que el déficit comercial de 2017 habría alcanzado el techo de 8000 millones de dólares. El déficit se explica principalmente por un rojo de 35.000 millones que aporta el sector fabril, según proyecta la Unión Industrial Argentina, un 12,9 por ciento más que en 2016 (31.000 millones). El aumento en las importaciones estuvo vinculado a sectores de bienes de consumo durables y no durables, intermedios, equipos y bienes de capital. Con la medida anunciada ayer, se prevé que también peguen un salto las compras externas de insumos y accesorios.

A través de la resolución de la Secretaría de Comercio, que conduce Miguel Braun, se incorporaron 314 posiciones arancelarias al nomenclador adoptado por el Mercosur para el Comercio Internacional, lo que significa que tendrán licencias más simples para la importación. Dentro del listado se incluyen materiales utilizados por industrias como la automotriz, electrodomésticos, maquinaria en general y maquinaria agrícola, construcción, envases, juguetes, piezas y partes, imprenta y tela. “El criterio general adoptado en este primer listado son insumos para la industria, tanto aquellos que tienen producción local como los que no”, explicó a este diario el economista Mariano Kestelboim, consultor sobre comercio y docente de la Undav.

Además de insumos para la producción, entre las posiciones que dejan de requerir Licencias No Automáticas se encuentran productos como patines para hielo, muebles de bambú, pesas para básculas o filtros electrostáticos. “Por el momento no quedaron, por omisión, involucrados bienes de consumo como textiles, marroquinería, ópticos, confecciones, calzado, radiadores y calderas, que son sectores sensibles”, detalló Kestelboim. Sin embargo, algunos de estos quedarían incluidos en próximos listados. “Esto es una primera tanda. Ya avisaron que el esquema de LNA no lo pueden sostener por pedido de la OMC y lo van a ir retirando y, eventualmente, reemplazarlo con otro tipo de controles. Esta es sólo una primera señal”, agregó el economista.

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